Después de haber sido uno de los más aventajados pioneros en toda la movida del mestizaje español con Claustrofobia y tras haber reinventado el café cantante a principios de 2000 reinyectándole vanguardismo y pasión con Barcelona Intimíssimo Café, Pedro Burruezo, al frente de Bohemia Camerata, más el acento oriental del músico sudanés Wafir S. Gibril (ex-Radio Tarifa), vuelve a la carga con “Multaqa Antigua Contemporània” (K Industria Cultural): un disco insólito e inesperado, donde se dan cita inspiración y virtuosismo, raíces y contemporaneidad, espiritualidad y experimentación. “Multaqa”, reunión amistosa en árabe clásico, es el título ideal para un álbum en el que han participado músicos musulmanes, cristianos, judíos… De hecho, el disco reúne aromas musicales de las tres tradiciones abrahámicas, más oscuros y brillantes aires medievalistas, percusiones electrónicas, diferentes músicas tradicionales, arreglos de música de cámara, pop, quejíos jondos, etc. Siempre, como dice Burruezo, mirando más al futuro que al pasado, con tradición pero con innovación. En estos momentos en que Gaza se ha convertido en una vergüenza para la Humanidad, “Multaqa” adquiere un simbolismo añadido al representar el hecho de que, a través de la música, los pueblos pueden encontrar lo que les une y no lo que les separa.

En el apartado poético, Burruezo se ha inspirado en los grandes pensadores del sufismo islámico (Ibn Al Arabi de Murcia, Rûmî, Rab’ea, Al Gazhali, Kabir de India y también en San Juan de la Cruz) para transmitir un mensaje poético que, cantado en castellano, catalán, árabe clásico y japonés, huye de todo dogma, de toda convención, de toda lectura literal… y, al mismo tiempo, ahonda en la esencia más abismal de la espiritualidad que no conoce fronteras. Una vuelta de tuerca a la música de autor y una propuesta que va más allá de la industria del ocio. Para acabar de rematar la jugada, el 5% de la recaudación de las ventas irá destinado, tras el acuerdo llegado con la Fundación Más Árboles liderada por Óscar Rando, a plantar árboles para compensar el C02 emitido en la fabricación del disco. ¿Un disco pionero en demasiadas cosas?
En escena, Burruezo & Bohemia Camerata + Wafir S. Gibril se atreven a reinterpretar piezas tradicionales judías con sonoridades flamencas, a bellísimos pasajes de música árabe tradicional y a versionar boleros clásicos del repertorio latinoamericano en clave sufi. Un deleite para los oídos y para los sentidos. Pedro Burruezo ha dicho: “Queríamos hacer un disco bello, bonito, capaz de provocar emociones intensas. No sé si lo habremos conseguido, porque sólo el público tiene la última palabra. Lo que sí puedo asegurar es que no tiene sentido seguir en la música si no es para descubrir nuevas emociones en uno mismo y en el que te escucha. Para mí, ahora, para nosotros, la música es una búsqueda continua del éxtasis, de la belleza, del no visto”.












